Y es que no se pueden permitir el fallo, y sobre todo en una sociedad como la nuestra, que no perdona el fracaso. Aquí, si alguien pierde su empleo, es mirado con compasión. Piensa en ello. Si además se trata de alguien sin red de seguridad, que se lo juega todo, su motivación puede hacer que supere de lejos a los elegidos para el éxito. Y es que la ausencia de reservas, la entrega total, el quemar las naves si que marcan diferencias. La combinación de hambre de éxito y de ausencia de opciones genera gigantes.
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"¿Quieres saber cómo lo conseguí? Jamás me reserve nada para la vuelta"